miércoles, 27 de enero de 2010

Esperanto y Shoá

Al ili Mi donos en Mia domo kaj inter Miaj muroj lokon kaj nomon pli bonan ol al filoj kaj filinoj; Mi donos al ili nomon eternan, kiu ne ekstermiĝos. (Jesaja 56:5)

Hoy, 27 de enero, es el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. La fecha coincide con la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, tal día como hoy de 1945, y fue establecida por Naciones Unidas en 2005.


Ya en 1922, Hitler condenó el esperanto en un discurso en Múnich. En Mein Kampf (1925) incidió en la misma idea paranoica, según la cual los judíos se veían obligados a hablar distintas lenguas, pero impondrían en cuanto pudieran «un idioma universal (por ejemplo, el esperanto)» para dominar más fácilmente a sus vasallos.

A su llegada al poder, Hitler procedió a reprimir el movimiento esperantista obrero y terminó con la editorial Ekrelo (Eldon-Kooperativo por Revolucia Esperanto-Literaturo), de corte comunista. Sin embargo, había en Alemania esperantistas de otras tendencias políticas. Herbert Wohlfahrt, ferviente admirador del movimiento nacionalsocialista, había fundado el Neue Deutsche Esperanto Bewegung (Nuevo Movimiento Esperantista Alemán) en 1931, dos años antes del triunfo electoral del partido nazi. Wohlfahrt trató de imponer la idea de que los esperantistas judíos no pudieran ser delegados de la UEA en Alemania.

En febrero de 1936, Martin Bormann firmó un decreto en el que aseguraba que:

Puesto que la creación de un lenguaje híbrido internacional contradice los conceptos básicos del nacionalsocialismo y en última instancia sólo puede servir a los intereses de poderes supranacionales, el jefe de la cancillería del Führer prohíbe a todos los miembros del partido y miembros de las organizaciones afiliadas al partido la pertenencia a asociaciones de lenguaje artificial de todo tipo.

El 20 de junio de 1936, Heinrich Himmler, a la sazón jefe de las SS, conminó a las asociaciones esperantistas a disolverse si no querían ser disueltas por la fuerza. El esperanto y los esperantistas pasaron a la clandestinidad. Lo mismo ocurrió en los países ocupados por el III Reich durante la segunda guerra mundial, aunque ello no impidió que en 1942 se fundara en La Haya la Universala Ligo.

Los tres hijos de Zamenhof fueron víctimas de la barbarie nazi. Lidia y Zofia quedaron primero confinadas en el gueto de Varsovia y posteriormente fueron enviadas a Treblinka, donde ambas murieron en la cámara de gas en 1942.


Adam Zamenhof fue ejecutado en el bosque de Kampinos, junto a Palmiry, escenario de más de dos mil asesinatos durante la ocupación nazi de Polonia. En cambio, su mujer y su hijo (Ludvik) lograron escapar. Madre e hijo se ocultaron en zonas rurales del país con nombre falso. Ludvik adoptó el nombre de Christoph Zaleski, que posteriormente conservó al instalarse en Francia como Louis-Christoph Zaleski-Zamenhof. A ese periodo de clandestinidad corresponde una repetida anécdota. Estaba Christoph en una plantación de tomates cuando un compañero de trabajo que hablaba esperanto le preguntó:

—Ĉu vi konas esperanton?
—Ho jes, mi konas; ĝin inventis mia avo!
(¿Conoces el esperanto? Ah, sí que lo conozco. ¡Lo inventó mi abuelo!)

Pese al imprudente desliz, el esperantista no lo denunció a los nazis.

El periodista polaco Roman Dobrzyński publicó en 2003 un libro de entrevistas con Louis-Christoph Zaleski-Zamenhof, único superviviente de la familia Zamenhof, bajo el título Ulica Zamenhofa. Ese mismo año apareció la versión en esperanto y posteriormente traducciones al lituano, checo, portugués, japonés, esloveno, eslovaco, francés, italiano, croata  y coreano. Me constan diversos esfuerzos, que espero fructifiquen, para sumar el castellano a esta larga lista.

En el mismo gueto de Varsovia desde el que fueron deportadas Lidia y Zofia Zamenhof, murió en 1941 Leo Belmont (seudónimo de Leopold Blumental), coetáneo del padre de ambas. Belmont había defendido el esperanto en la prensa polaca y en la rusa, y fue vicepresidente de la primera sociedad esperantista rusa (en Petrogrado) y de la primera polaca (en Varsovia). Ya en 1887 (año de edición del Unua Libro) se había despedido de Zamenhof en una carta con la expresión «Vi venkos, sinjoro!» (¡Vencerá, señor!)

En Treblinka también pereció Israel Lejzerowicz del que hablaba aquí.

Jakobo Ŝapiro (Jakub Szapiro) fue uno de los más destacados esperantistas de la primera época. Había nacido en la misma ciudad que Zamenhof (Białystok) en 1897 y aprendió esperanto a los catorce años. Colaboró con poemas y artículos en las principales publicaciones esperantistas y en 1915, en plena Gran Guerra, editó el panfleto antimilitarista Esperanto kaj mondmilito. Finalizado el conflicto bélico, desde 1919, Szapiro puso todo su empeño en crear un museo dedicado a Zamenhof en la casa en la que éste había nacido. El 12 de julio de 1941, las tropas alemanas entraron en el gueto de Białystok y arrestaron a varios miles de judíos. Los nazis solicitaron dinero a cambio de su liberación, pero, pese a recibir 5 kg de oro y 300 kg de plata, fusilaron a todos los detenidos en el bosque de Pietrasze. Entre ellos estaban Jakub Szapiro, su mujer y su hijo. De toda la familia Szapiro sólo sobrevieron la hermana de Jakub y la hija de ésta, Felicja. Felicja escribiría años más tarde un libro de memorias, Moja gwiazda [Mi estrella], en el que decía:
Algunos de los libros de nuestra casa estaban escritos en un idioma extraño [...] El que conocía mejor ese idioma era el tío Kuba [Jakub] [...] Las paredes de su apartamento estaban cubiertas de fotografías de convenciones internacionales, banderines e insignias con el símbolo del esperanto, imágenes del doctor Zamenhof y caricaturas de la característica figura de mi tío. Alto, delgado, con la cabeza bien proporcionada y el cuello largo, gafas sobre la nariz y un labio inferior ligeramente salido, era un modelo atractivo para el dibujante.

Szapiro (a la izquierda) y su amigo Abraham Zbar

Salomon Kornfeld, autor de literatura original en esperanto, escribía bajo el seudónimo Grenkamp. Editó Esperantista Voĉo en Cracovia. Colaboró en la redacción del Plena Vortaro y revisó y completó una de las primeras gramáticas del esperanto, la Kompleta Gramatiko kaj Vortfarado de Esperanto de Paul Fructier. En 1931 publicó la colección de relatos Kvinmilionoj. Ya en 1921 había publicado la colección de poemas Krioj de l'koro. Salomon Kornfeld murió en el campo de Struthof, en Alsacia, en 1943.

Del mismo modo que Zaleski-Zamenhof, el húngaro Tivadar Soros (uno de los fundadores de Literatura Mondo que había cambiado el apellido Schwartz por el creciente antisemitismo), también logró burlar a los nazis como narra en su autobiografía Maskerado ĉirkaŭ la morto, otra obra original en esperanto traducida a varios idiomas.

Entre las víctimas esperantistas del nazismo no sólo hubo judíos. El sacerdote Max Josef Metzger, presidente de la Internacio Katolika fue ejecutado en 1944. Metzger, que había sido capellán del ejército alemán en la primera guerra mundial, fundó el movimiento supraconfesional Una Sancta y defendió a ultranza el pacifismo. En 1943 escribió un memorando sobre la reorganización de Alemania que pretendía hacer llegar al arzobispo sueco de Uppsala. La encargada de entregarlo resultó ser una agente de la Gestapo. El sacerdote fue ejecutado en octubre de 1944.

Adam, Lidia y Zofia Zamenhof, Leo Belmont, Israel Lejzerowicz, Jakub Szapiro, Salomon Kornfled y Max Josef Metzger son sólo unos pocos nombres de víctimas de los crímenes nazis. En 1953, se creó en Israel Yad Vashem, cuyo nombre se basa en el versículo de Isaías que he citado al inicio. Yad Vashem tiene por objeto preservar los nombres y las historias de todas las víctimas. En su base de datos centralizada de víctimas de la Shoá he encontrado esta Hoja de Testimonio correspondiente a Adam Zamenhof, escrita por un esperantista (así lo hace constar en el apartado «Relación con la víctima [familiar u otro]»), que indica los datos personales del hijo de L. L Zamenhof, así como las circunstancias de su muerte (mortpafita; fusilado).

5 comentarios:

desespero dijo...

Veo que la persona que proporcionó la Hoja de Testimonio de Adam Zamenhof a Yad Vashem es Josef Ŝemer, presidente de la Esperanto-Ligo de Israel.

Brian Barker dijo...

I think that the World needs a modern lingua franca as well. As a native English speaker, I would prefer Esperanto :)

Your readers may be interested in http://www.youtube.com/watch?v=g2LPVcsL2k0 Dr Kvasnak teaches English at Florida Atlantic University.

A glimpse of Esperanto can be seen at http://www.lernu.net

Alfredo Ascanio Guevara dijo...

Esperanto,unlike English,does not threaten any national tongue.

世界語,不同於英語,不威脅任何全國舌頭。

ansardom dijo...

Parece que al imperialismo lingüístico de Hitler, siguió el imperialimo de los aliados con su lengua de postín impuesta, que es el inglés. ¿Hasta cuándo seguiremos sojuzgados por la arrogancia de los poderosos? Todos en un mismo plano de igualdad con un idioma neutral como es el Esperanto.

pistike65 dijo...

Herbert Wohlfahrt, ferviente admirador del movimiento nazi... fundador del Neue Deutsche Esperanto Bewegung en 1931,

"Dum la nacisocialista reĝimo (ekde 1933) li tamen ne aperis inter la ĉefaj gvidantoj de la asocio.
Wohlfahrt, vivinte en GDR, translokiĝis al okcidenta Germanio en 1980. Li mortis en Heidenheim /en 1999/."

amike
Istvan Ertl